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La gestión del prejuicio

Leyendo el artículo que publicó Bárbara Fernández en su blog, i de Igualdad, sobre el día de la mujer, nos surgió la idea de hacer una pequeña reflexión sobre los prejuicios y sobre cómo se pueden gestionar.

Los prejuicios son lo primero que salta como un resorte dentro de nosotros cada vez que estamos delante de la realidad, de los demás, de las circunstancias, de lo que nos dicen, etc.

Si no hacemos el ejercicio de ser conscientes de ellos, pueden llegar a condicionar, y mucho, nuestra capacidad de actuación sobre la realidad, manteniendo determinadas situaciones, determinados resultados, y determinadas actitudes.

Ser conscientes de nuestros prejuicios, de nuestras formas de mirar, de nuestras expectativas, no es algo irreal, no es algo inalcanzable.

Es algo sencillo, una vez que nos damos cuenta, una vez que empezamos a mirar dentro.

Todos llevamos una herencia. Todos pertenecemos a distintos grupos. Todos hemos llegado hasta el día de hoy, habiéndonos hecho una composición de lugar que hemos interiorizado sobre nuestra experiencia de vida, sobre cómo podemos hacer que lo que queremos se haga realidad, y también nos hemos contado, muchas veces, una historia para explicarnos por qué aquello que queríamos, o que queremos, no es una realidad.

Esto implica entonces, que nos hemos contado historias que reflejan nuestra idea sobre nosotros mismos, nuestra idea sobre los grupos a los que pertenecemos, nuestra idea sobre los otros que no pertenecen a nuestros grupos, y nuestra idea sobre la realidad en general, y la vida en particular.

Todas esas historias, todas esas ideas, están tejidas con prejuicios, con juicios, con expectativas, y con emociones asociadas.

La gestión del prejuicio implica, primero, reconocer que tenemos esas historias, para después empezar a escucharlas, a ver de qué están hechas. Implica que las miremos desde fuera, y que las pongamos en cuestión. Y ese ponerlas en cuestión no implica penalizarlas, simplemente implica preguntarse, ¿y si esto fuera de otra manera? ¿de qué otra manera puede ser?

No hay verdades absolutas, no hay certidumbre, así que, si se hace la pregunta, la respuesta llega. Y si no llega, quizá, se puede pedir ayuda a otro: esto, ¿tú, cómo lo ves? 

Generalmente la respuesta es diferente de la historia que hemos llevado dentro durante mucho tiempo. Quizá nos puede generar rechazo. Quizá nos puede sorprender. Quizá no queramos verla. Pero existe, y es diferente.

Pasado el primer momento, podemos intentar generar opciones distintas, si probamos a asumir que esa otra historia es posible, que esa otra forma de mirar es posible. Y entonces, en general, se abren otros caminos, se abren otras opciones, que nos permiten avanzar, que nos permiten hacer cambios, ya que nosotros hemos cambiado. Ganamos capacidad de actuación, si queremos.

Habrá veces que estos pasos sean mas fáciles en unas ocasiones que en otras. De nosotros depende decidir hasta dónde llegamos, y cuál es la responsabilidad que asumimos. Lo que nosotros tenemos claro, es que, sea cual sea la dificultad, la gestión del prejuicio siempre merece la pena, porque siempre abre caminos. Porque siempre permite una mejor cartografía de la realidad, y si no es mejor, sí es diferente, más amplia, y permite que empecemos a contarnos otras historias, quizá más amables con nosotros mismos, con los demás, y con la vida en general.

De nosotros depende. ¿O no?

¿En qué consiste el camino del desarrollo personal?

Artículo escrito para el portal Qué Aprendemos Hoy.

Cada vez se oye hablar, y se lee más sobre el desarrollo personal. Miles y miles de palabras dan forma a numerosos métodos que prometen alcanzar el “nirvana” en este mundo, y si no tenemos claro qué queremos, y para qué lo queremos, podemos terminar enredados en cuestiones que nada tienen que ver con lo que nosotros buscamos.

Por eso, lo primero que debe preguntarse alguien que está interesado en el desarrollo personal, es qué quiere, y para qué quiere lo que quiere.

El camino del desarrollo personal es una opción individual, y es igualmente válido seguirlo que no seguirlo. Muchas de las personas que se encuentran “enredadas” en alguno de los múltiples métodos existentes, lo primero que hacen es decir a los demás todo aquello que se pierden, y lo poco que ven, y lo mucho que necesitan empezar a recorrer el camino que ellos han empezado.

Cualquiera que reciba alguna de esas indicaciones debe darse cuenta que; o bien el método que sigue esa persona no es demasiado bueno, o que no sabe aplicarlo, ya que, para que sea un buen método o camino de desarrollo personal, debe enseñar el respeto a lo que uno es, a la diferencia con los demás, y a la libertad de elección.

Particularmente, desde mi punto de vista, lo que yo busco en el camino del desarrollo personal, es un proceso de individuación, con un objetivo muy claro: ser una persona libre, independiente, señora de mí misma, de tal manera que sea capaz de utilizar al máximo mis capacidades disponibles, minimizando al máximo las limitaciones existentes.

Desarrollar mi consciencia, mi conciencia, con responsabilidad, con capacidad de juicio, de crítica, y de autocrítica. Ir ganando visión sobre mí misma, para poder ver mejor la realidad y a los demás. Poder aceptar lo que soy, lo que es la realidad, y lo que son los demás.

A partir de haber definido qué es lo que quiero, y para qué lo quiero, es necesario emprender la búsqueda a través de los numerosos métodos existentes y encontrar aquellos que te permitan llegar a conseguir lo que buscas.  Y en esa búsqueda, es fundamental analizar bien y enjuiciar, profunda y sistemáticamente todo aquello que nos dice el “gurú” de turno, no vaya a ser que predique algo y haga lo contrario. Y si lo primero que nos dice, es que tal como somos, no valemos… salgamos corriendo…

Huyamos de clichés, y busquemos aquello que, de verdad, nos viene bien a nosotros. Y eso sólo lo sabremos, si empleamos tiempo en pensar…lo que queremos, y para qué lo queremos. Respetémonos a nosotros mismos. Sin eso, todo lo demás, sobra.

Y entonces; ¿tú qué quieres y qué buscas en tu desarrollo personal?