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Viaje a Ítaca

Este artículo fue escrito para Madrid+d. Es una reflexión sobre los procesos de mentoring a emprendedores.

¿Qué hace una persona como yo en un sitio como éste? Ésta es una pregunta que me he hecho muchas veces, desde que entré a formar parte de la Red de Mentores de Madrid. Y la respuesta es, siempre, invariablemente, aprender. Aprender y compartir.

Oliva González. Mentora de la Red de Mentores de Madrid. Socia directora de MyO Company

Quizá a algunos les pueda parecer extraña la respuesta, viniendo de una mentora. Pero, indudablemente, la respuesta es ésa, al menos para mí. Ser mentor ó mentora, desde mi punto de vista, es de lo mejor que te puede pasar. ¿Por qué?

Porque te obliga a revisar tu experiencia, a reflexionarla, a meditarla, a encontrar la manera de contarla para que a la persona de la que eres mentor le sirva.

Porque te obliga a escuchar, a tratar de ver a la otra persona, su punto de vista, a veces muy diferente al tuyo.

Porque te confronta contigo mismo, con tus dificultades, con tus miedos, con tu zona de confort. Es curioso que esto, pase casi siempre. Tu mentorizado te cuenta y te muestra sus dificultades, y en ese contar, tú descubres, invariablemente, alguna tuya.

Entonces, el espacio compartido se vuelve un reto, un desafío, ya que hay dos personas compartiendo para crecer, personal y profesionalmente. Y es ese espacio, verdaderamente, lo que más me gusta a mí.

No creo que los espacios de mentoring deban ser espacios de formación, donde uno se coloca en una posición, de saber más, y otro, en otra posición, la de recibir, porque aparentemente sabe menos.

Creo en los espacios de mentoring, en los que las dos personas se encuentran en igualdad, con dos roles bien diferentes, pero en igualdad. Con el deseo de compartir y con el deseo de crecer. Aportando su punto de vista, generando confianza, intentando ser cada vez más abiertos, dejando que, de alguna manera, el otro te rete y te transforme.

Y os preguntaréis de qué hablamos y qué tipo de personas estamos involucradas en estos espacios. En mi caso, mis mentorizados han sido un ingeniero agrónomo y un economista. Los dos, emprendedores de base tecnológica en el sector de la energía: el primero de ellos con una empresa dedicada a la energía fotovoltaica, y el otro con una empresa dedicada a ahorro energético.

En nuestras sesiones hemos hablado de cómo armar buenos cimientos financieros y comerciales; hemos analizado fuentes de financiación no convencionales; de cómo seleccionar y formar a tu equipo; de cómo crear cultura; de cómo valorar una marca y de cómo generar valor para el mercado. En definitiva, de cómo un emprendedor de base tecnológica puede salir adelante, en la situación actual.

Compartir y debatir sobre este tipo de cuestiones, con personas deseosas de crecer y de desarrollarse, y de hacer crecer y desarrollar sus empresas, hace que, si el espacio de mentoring está bien construido, sea como un viaje a Ítaca. Un viaje en pos del conocimiento y de la experiencia, de la que ninguno de los participantes sale indemne.

Que alguien te brinde la posibilidad de ese viaje, es algo fabuloso. Algo que debe honrarse y respetarse. Algo que debe ser agradecido.

Y es en ese agradecimiento en el que me encuentro. Escribiendo esta pequeña reflexión para dar las gracias a la Red de Mentores de Madrid, por la idea, por el desarrollo, por contar conmigo, por invitar a compartir reflexiones e ideas. Por seleccionar a las personas que han compartido sus dificultades y sus necesidades conmigo. Por descubrirme otra manera, una buena manera, de viajar a Ítaca…

Sólo espero que dure muchos, muchos años…

odCuando emprendas tu viaje a Ítaca
pide que el camino sea largo,
lleno de aventuras, lleno de experiencias.
[…]
Ve a muchas ciudades egipcias
a aprender, a aprender de sus sabios.
Ten siempre a Itaca en tu mente.
Llegar allí es tu destino.
Mas no apresures nunca el viaje.
Mejor que dure muchos años.
Kavafis. Ítaca.
Fuente:
www.pixelteca.com/rapsodas/kavafis/itaca.html

Reflexionando sobre la financiación. Adquisición de un punto de vista propio

Ayer estuvimos en unas de las jornadas que organiza Emprende Caminos de forma regular, para conocer proyectos de los asociados y reflexionar sobre temas de interés para el colectivo.

Se presentaron tres proyectos muy interesantes: Traducciones Viana, Linkafirm y Creciclando, todos impulsados por ingenieros de caminos.

Se presentó también Madrid Emprende, como emprendedores dentro de la administración, un enfoque que nos gustó mucho, y presentaron también el convenio de colaboración que se va a firmar entre Madrid Emprende y Emprende Caminos.

Dentro de este contexto, nosotros hicimos una breve reflexión sobre las fuentes de financiación existentes para un proyecto emprendedor y qué cuestiones tenemos que tener claras a la hora de ir a pedir la misma.

Compartimos aquí los puntos que consideramos más relevantes:

reflexionando1.- Antes de ir a pedir financiación, necesitamos hacer una profunda reflexión que tiene que dar respuesta a tres preguntas: a) qué cantidad necesito; b) para qué lo necesito; c) qué estoy dispuesto a dar a cambio y qué no estoy dispuesto a dar a cambio.

2.- La financiación que se consigue puede ser para capital o para deuda. Tanto uno como otra tienen ventajas e inconvenientes, derivados fundamentalmente de que necesitan obtener un retorno en un plazo determinado. Además, implican una pérdida en la capacidad de gestión y en la capacidad de decisión. Esa pérdida es mayor o menor, en función de la fuente de financiación a la que se acuda.

3.- Tenemos que tener muy claro si queremos ceder capacidad de gestión y hasta dónde, y si queremos ceder capacidad de decisión y hasta dónde, porque en función de la pérdida que experimentemos, puede que nuestro proyecto termine siendo algo completamente diferente de lo que queríamos que fuera.

4.- Cuando hayamos respondido a esas tres preguntas iniciales, debemos hacer una reflexión profunda sobre toda la cadena de valor del proyecto, identificando todas aquellas actividades que pueden generar caja por sí mismas. La financiación no es otra cosa que caja, así que todo aquello que en nuestro proyecto genere caja, es otra fuente de financiación, que no requiere nada a cambio, más que los gastos que conlleva llevarla a cabo. Es decir, está libre de todos los condicionantes mencionados.

5.- Esa reflexión sobre la cadena de valor puede y debe implicar también el cómo hacer el proyecto, si hacerlo de golpe, o por pasos sucesivos. Si se puede hacer por pasos sucesivos, y esos pasos sucesivos generan caja, es mucho mejor hacerlo por pasos sucesivos, ya que construyen respaldo, balance e historia para nuestro proyecto. No es lo mismo pedir financiación para un restaurante partiendo de cero que llevando a espaldas dos años de experiencia en catering, que además nos han servido para perfeccionar la carta, por ejemplo.

6.- De todas las fuentes de financiación existentes, a nosotros nos gustan especialmente tres: crowdfunding, crowdlending y bootstrapping.

7.- El bootstrapping no es otra cosa que lo que hemos indicado en el punto 4 y 5, generar caja por uno mismo, de la forma que sea posible, y que tenga relación con el proyecto.

8.- El crowdfunding y el crowdlending son fuentes de financiación que a medio y largo plazo, desde nuestro punto de vista, cambiarán la dinámica del mercado financiero y el poder de negociación. La base es muy sencilla: si necesitas 200.000 euros, puedes acudir a un sólo inversor que te los conceda, o a 200.000 personas que cada una de ellas te da 1 euro.

9.- En el caso del crowdfunding el retorno monetario a dar a cambio puede no ser necesario, es posible retornar en especie, o simbólicamente, poniendo el nombre en la página web, en el producto, otorgando una invitación, obteniendo el propio producto, etc.

10.- En el caso del crowdlending sí existe retorno y plazo de devolución, ya que son préstamos otorgados por pequeños inversores. A través de plataformas de internet se ponen en contacto proyectos que necesitan dinero con inversores que pueden prestar ciertas cantidades y a un tipo de interés. Cada inversor lanza su oferta de préstamo, en cantidad y tipo de interés y plazo de devolución, y el proyecto selecciona o no. Los tipos de interés seleccionados están alrededor del 4%-6%

11.- Crowdfunding y crowdlending se utilizan para financiar todo tipo de proyectos. Son más conocidos los proyectos relacionados con la cultura, los videojuegos, etc. pero existen muy buenos ejemplos de financiación de proyectos de ingeniería y tecnología:

  • Mosaic es una plataforma que se dedica a financiar únicamente proyectos de energía fotovoltaica
  • En Nueva York se han financiado estudios de viabilidad para rehabilitar estaciones subterráneas de tranvías: http://www.youtube.com/watch?v=tyNTfAu1Oto
  • En España se están financiando empresas de gestión de obra civil, explotación de patentes de tecnología de construcción, domótica, edificios sostenibles, etc.

12.- Por último, todas las reflexiones que hagamos, deben ir orientadas también a ponernos en valor, nosotros como emprendedores, y al proyecto, como generador de valor para el mercado. Es fundamental esta posición, para poder negociar. No se puede ir a conseguir financiación desde la necesidad, sino desde la oportunidad que supone un proyecto como el nuestro. Otorgar financiación es un negocio para el que la otorga, es una oportunidad.

Se puede descargar la presentación que utilizamos aquí: Reflexionando sobre la financiación

Aquello que no se puede copiar…

Artículo escrito para el blog de Avalon, la red de expertos

Hoy en día casi todo se puede copiar. Esto es algo que hay que tener muy presente, de cara a todo aquello que presentemos como nuestra propuesta de valor al mercado.

Habrá muchas veces en las que, nuestras ideas, buenas, serán copiadas por empresas más grandes, más rodadas, más introducidas en el mercado, con mayores facilidades para introducir algo novedoso en el mismo.

¿Cómo protegerse de eso?

Muchos emprendedores no cuentan sus ideas, no van a reuniones de networking, no escriben artículos ni publican blogs, no hacen marketing en las redes sociales. Todo, de cara a que no se copien sus ideas. Y desde mi punto de vista, una mala opción, ya que hoy en día, estas herramientas son casi imprescindibles.

Otros emprendedores comienzan procesos de obtención de patentes, de registro de ideas, de proyectos. Esto tampoco es ni bueno ni malo. Recomendable y obligatorio en algunos casos, y menos recomendable y no obligatorio en otros.

549218_10151264368341507_14932804_nDesde mi punto de vista, lo que sí debe ser obligatorio para un emprendedor es preguntarse qué es lo que nadie le puede copiar. Porque he dicho que se puede copiar casi todo, no todo.

Creo que es una pregunta imprescindible, sumamente necesaria para poder enfrentarse al reto de proponer valor al mercado, y descubrir seis meses más tarde, que empresas consolidadas han asumido esa propuesta de valor, y el mercado se la compra.

Junto con esa pregunta imprescindible, va unida otra. ¿Qué me pasa a mí y a mi propuesta de valor, cuando ésta se copia?

Desde las respuestas a estas preguntas, debe, desde mi punto de vista, trazarse la estrategia de llegada al mercado, porque ya descuentas que te van a copiar, todo aquello que es copiable.

¿Y qué es eso que no es copiable? Depende en cada caso, pero hay algo que nunca falla: cómo hacemos nosotros las cosas, cómo generamos las ideas, cómo negociamos, cómo, personalmente, llegamos al mercado. Nosotros, como personas, con una forma propia
de hacer, no somos copiables. Se pueden copiar las ideas, pero no se pueden copiar las personas.

Así que, reflexionemos, ¿qué es aquello de nosotros que es genuino, singular, único, e irrepetible? Sobre esto, en mi opinión, reside el primer pilar de nuestra verdadera ventaja competitiva, como emprendedores.

El segundo pilar reside en cómo hacer de la copia por el mercado, una ventaja competitiva, y hay mil formas de hacerlo: dejando que te copien, identificando los mensajes claves, dejando que se genere mercado, por otros, un mercado que a nosotros nos costaría generar mucho tiempo y dinero; observando las dificultades que se encuentran, observando las estrategias; utilizando a los que copian como elemento con el que competir (ya se sabe que una de las mejores herramientas que te ayuda a definirte, es un “enemigo”), etc. etc. etc.

No pensemos, como emprendedores, desde mi punto de vista, que no nos podemos permitir que nos copien, y por ello dejemos de participar en actividades que son sumamente necesarias a día de hoy, como el networking o las redes sociales. Pensemos, más bien, cómo generar ventaja competitiva, partiendo de la base de que nos van a copiar…y queremos que nos copien…hasta donde se puede…¿o no?

¿Necesito un socio para emprender?

Artículo publicado en el blog de “Avalon, la red de expertos

Si hay un tema peliagudo y controvertido a la hora de emprender, es la necesidad, o no, de determinadas figuras que, aparentemente, pueden prestar o añadir valor al negocio que se está emprendiendo.

Entre esas figuras podríamos destacar las siguiente: soci@s, mentores/as, consejeros/as, coaches, formadores y aceleradoras.

Ya sólo teniendo en cuenta estas figuras, a mí me entra un poco de agobio, porque son muchas, y el negocio, como generador de valor apenas ha empezado.

Y de entre todas ellas, la más controvertida, por las dificultades que puede llegar a generar, es la figura del soci@. Dedico el resto de esta reflexión a esta figura, y en sucesivos artículos, iré dedicando reflexiones a cada una de las restantes.

Como emprendedor, yo habré tenido una idea de negocio, habré identificado un nicho de mercado, habré visto la forma de generar valor para ese nicho de mercado, y habré tenido las ganas, la fe, y la pasión, no sólo de dejarlo todo por esa idea, sino de arriesgar parte de mi patrimonio en ella.

Y entonces, la pregunta fundamental que me tengo que hacer es, ¿necesito un soci@? Y la siguiente pregunta sería, ¿para qué lo necesit@?

Y si contesto afirmativamente a la primera, y razonadamente a la segunda, la siguiente pregunta que me tengo que hacer es, ¿y qué tipo de soci@, un soci@ capitalista, un soci@ que aporte know-how técnico, un soci@ que aporte know-how de gestión, un soci@ que aporte negocio, un soci@ que…?

Y cuando he terminado de identificar el perfil de soci@ o soci@s adecuad@s, entonces me tengo que preguntar, ¿quién o quiénes pueden ser?

Y omito expresamente la posibilidad de que ya tuviera identificado a determinadas personas, e incluso, que ya tuviera soci@s pactados.

¿Por qué?

Porque una cosa es tener los soci@s y otra tener los adecuados.

Conviene analizar fríamente, como si estuviéramos absolutamente solos, si necesitamos soci@s, y caso de necesitarlos, de qué tipo y en qué forma.

Y después de concluir, que, efectivamente necesito soci@s, me vuelvo a preguntar, eso para lo que necesito soci@s, ¿lo puedo subcontratar o lo puedo conseguir de alguna otra forma que no sea teniendo soci@s, bien a través de un mentor, o de un consejero?

Si la respuesta es que no, entonces tengo que pensar en otra pregunta, ¿en qué porcentaje entra como soci@ y qué implica que entre con ese porcentaje? ¿Implica que debo ceder poder de gestión, que debo ceder poder de decisión? ¿Qué implicaciones tiene para mí y para la sociedad que genera el negocio, esa cesión de poder de gestión, de poder decisión? ¿Y qué implicaciones tendrían para mí y para la sociedad, una irresponsabilidad con consecuencias penales de ese soci@? ¿Cómo puedo limitar los riesgos? ¿Estoy dispuesto a asumirlos?

Si no estoy dispuesto a asumir los riesgos que conlleva, entonces, quizá, debiera volver a plantearme las preguntas previas, ¿necesito de verdad esos soci@s? ¿Puedo conseguir eso que me aportarían de alguna otra forma en el mercado? ¿A qué coste? ¿Conozco, por ejemplo, la opción de cuentas en participación?

Algunos pensaréis que soy una agorera, pero no. La mayoría de los emprendedores, en algún momento de la vida de sus empresas, ha experimentado en sus carnes las enormes decepciones y dificultades que se pasan con los socios.

Bien porque reclamen que la idea es suya. Bien porque su visión sea distinta, con lo que la dirección de hacia dónde ir se empieza a enturbiar. Bien porque el estilo de gestión y las decisiones a tomar son diferentes, y mientras unos quieren reservar el beneficio para generar crecimiento empresarial, otros quieren repartir ese beneficio entre los socios. Bien porque alguno se aprovecha de la estructura existente y monta una empresa paralela, desviando clientes, marca, negocio, etc. mientras penaliza e invalida la gestión diaria. Y así podría seguir enumerando dificultades, a cada cual más complicada y difícil de sostener.

Desde mi punto de vista, tener soci@s es una decisión íntima y voluntaria. Depende de cada uno de nosotros. Y esa decisión puede marcar la viabilidad de la aventura emprendida. Valoremos las opciones. Valoremos los riesgos. Y después, emprendamos la aventura, con coberturas. Y si podemos, y nos atrevemos, que en su mayor medida, esas coberturas sean a través del mercado, y no a través de soci@s…

Y tú, ¿necesitas, de verdad, un soci@?

Ningún mar en calma hizo experto a un marinero

Artículo redactado para el blog de la red de expertos Avalon: http://www.avalonred.com/ningun-mar-en-calma-hizo-experto-a-un-marinero/

Todo emprendedor/a, en algún momento de su andadura, ha necesitado enfrentarse al hecho de tener que “construir” un plan de negocios. Bien para poder conseguir financiación, bien para poder analizar su idea, y ver si esa idea puede ser viable económica y financieramente, y de qué forma.

Nos cogemos un manual, nos cogemos recomendaciones varias, y nos ponemos manos a la obra.

Ningún mar en calma hizo experto a un marineroEl plan debe contener un estudio de mercado, debe contener también una estrategia de marketing…

Lo que no nos suelen decir, es, que para hacer un buen plan, lo primero que tenemos que hacer es identificar nuestros prejuicios, que son muchos y variados, sobre toda nuestra idea, sobre el posible mercado al que vamos a ofrecer valor, sobre el propio valor que vamos a ofrecer, y sobre todas las cuestiones imaginables relacionadas con nuestra idea, incluyéndonos a nosotros mismos.

Cada prejuicio que no identifiquemos  es un riesgo en el plan de negocios, y por tanto, una, pequeña o gran, depende en cada caso, bomba de profundidad en la cuenta de resultados, en el flujo de caja, y por tanto, en la viabilidad económica y financiera.

Algunos dirán, vamos hombre, yo no tengo prejuicios. Eso en sí, ya es un prejuicio. Todos tenemos prejuicios. Tenemos prejuicios porque somos humanos. Funcionamos así. Es inherente a nuestra naturaleza humana.

Todos entendemos la realidad desde un punto de vista determinado. Y ese punto de vista determina nuestros prejuicios, y determina nuestra estrategia para manejarnos en la realidad cotidiana. Aunque creamos que no tenemos prejuicios, los tenemos.

Así que, sentémonos a tirar del hilo y  a ver qué suposiciones implícitas no cuestionables estoy tomando al analizar mi idea, y todo lo que hay alrededor. Sin olvidarme de mí mism@.

Tal y como yo me perciba, tal y como yo me sienta en relación conmigo mism@, así enfocaré el plan, y el análisis. La mayoría de las veces, el mayor obstáculo con el que cuenta un emprendedor/a es él/ella mism@.

Identificados los prejuicios, es necesario y obligado, cuestionarlos. Aunque parezcan verdades obvias e indiscutibles.

En esta vida no hay verdades absolutas, hay puntos de vista, hay hechos concretos. Pero no verdades absolutas. Por tanto, toda idea es, y debe ser, cuestionada.

Y después de cuestionada, es necesario cuantificarla, necesario definir estrategias. El objetivo no es otro que hacer más robusta mi idea, hacerla más viable, a fuerza de estrellarme con ella, y a fuerza de estrellarme conmigo mism@.

Cuantificar el impacto de mis prejuicios. Cuantificar el beneficio o la pérdida de suponer una cosa o la contraria. O un intermedio entre ambas. Cuantificar el hecho de ser como soy.

¿Qué pasa si todo lo que he supuesto no cuestionable luego es de otra manera? ¿Qué le pasa a mi idea? ¿Qué me pasa a mí mism@? ¿Qué les pasa a los demás en relación con mi idea? ¿Qué les pasa a los demás en relación conmigo?

Y después, por último, quedarse con una de las opciones. Quizá la peor. Nunca se sabe, nada es cierto, salvo un sola cosa. Del plan de negocios, lo único que es importante, es el equipo que lo hace realidad.

Y en eso, como en todo, los mejores equipos son aquellos que entregan su fe, su pasión, su compromiso y su talento, aunque la empresa sea difícil…y precisamente, porque la empresa es difícil…

Emprender con la cabeza en las nubes y los pies en la tierra

Artículo publicado en el blog de Avalon La Red de Expertos:

Para emprender es necesario valor. Lo dirán todos aquellos que en algún momento han pensado en ello. Y también todos aquellos que lo han hecho.

Valor en todos los sentidos: coraje personal para asumir los riesgos, los conocidos y los desconocidos; valor para el mercado; y sobre todo, valor para entender que tienes que conseguir un difícil equilibrio en la gestión. Debes tener la cabeza en las nubes y los pies en la tierra.

Ya, diréis. ¿Qué significa esto?

Significa, ni más ni menos, que emprender con éxito implica una difícil mezcla entre imaginación, creatividad, pasión y sueños, por un lado, y una base firme de gestión pura y dura, fría y analítica, precisa, en todos los ámbitos.

No se puede dejar de soñar, no se puede dejar de imaginar, no se puede dejar de lado la pasión, y no se puede olvidar que todos esos sueños, toda esa imaginación, toda esa pasión, están al servicio de algo que es más grande que uno mismo.

Están al servicio de una personalidad jurídica, que requiere una detallada observancia de la normativa y de la legislación, un minucioso análisis de la estrategia, y de las cuentas de resultados, y un milimétrico plan de acción.

Están al servicio de una micro-sociedad, de la que somos los últimos responsables. Una micro-sociedad formada por personas, todas ellas diferentes, únicas y valiosas, a las que debemos respetar, a las que debemos cuidar, a las que debemos escuchar, y a las que debemos gestionar.

Y esa gestión de las personas requiere, de nuevo, de ese valor. Una gestión en la que se mezclan, en difícil equilibrio, la pasión y el análisis. La emoción y el raciocinio.

Conseguir ese equilibrio es difícil. Para mí, es lo más difícil de emprender.

Si esta gestión es algo que tiene que hacer un directivo, y ya es difícil, para un emprendedor lo es mucho más. Ahí está el verdadero valor, el verdadero caballo de batalla.

Porque muchas veces los emprendedores somos personas que estamos en lo primero, en la pasión y en el sueño, y se nos olvida la gestión analítica, y se nos olvida preguntar y escuchar, quizá porque el sueño es de uno, la idea es nuestra y sólo nuestra, y claro, lo tenemos clarísimo.

Y se nos olvida que para construir el sueño son necesarios cimientos, son necesarios materiales, son necesarias personas, que manejan una cartografía distinta a la nuestra, y son necesarios procedimientos.

De nada nos valdrá ser los mejores soñadores, si no somos impecables en la gestión. De nada nos valdrá ser impecables en la gestión si no tenemos sueños. Y de nada nos valdrá tener sueños y ser impecables en la gestión, si nuestro sueño no se convierte en la mejor sociedad posible, respetuosa y cálida con las personas que la forman.

Eso es lo que de verdad, para mí, significa emprender. Si alguno de esos pilares falla, al final habrá fallado todo. Aunque la empresa tenga éxito, porque será una piedra más en el camino hacia una sociedad más equitativa, más transparente y más humana.

Claro, diréis, depende de cómo se defina el éxito. Yo lo tengo claro: emprender teniendo la cabeza en las nubes y los pies bien firmes en el suelo…

Jornada entre emprendedores de la asociación EmprendeCaminos

Mañana miércoles, día 5 de octubre de 2011, a las 18 horas, estaremos compartiendo nuestra experiencia con los emprendedores de la asociación EmprendeCaminos.

EmprendeCaminos es una iniciativa de personas, ingenieros de caminos colegiados, que se encuentran en el mercado laboral, en multitud de formas y variantes: profesionales libres, emprendedores, jóvenes, jubilados, estudiantes, asalariados, desempleados, etc. etc. etc.

Tiene a gala el tener valores como la independencia, la autonomía, la neutralidad, la promoción de la confianza, la buena fe, la lealtad, el respeto mutuo y el respeto a la diversidad profesional.

Compartirán jornada con nosotros, los emprendedores de la planta industrial Steel Term, y todas aquellas personas que quieran acercarse hasta el Colegio de Caminos, Canales y Puertos.

Os dejamos el enlace al blog corporativo de EmprendeCaminos, donde se detalla la agenda de la jornada:

http://www.ecaminos.es/wordpress/?p=2084