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Reflexionando sobre el emprendimiento

Esta semana impartimos un taller sobre emprendimiento en un Programa de Desarrollo Directivo para Ingenieros. Como objetivos del taller, nos marcamos únicamente que se pudiera generar un espacio de diálogo y reflexión sobre el tema, ya que ahora mismo en España, la palabra emprendimiento parece que satura todos los medios y todas las opciones.

Abordamos por un lado el concepto de emprendimiento, y establecimos un marco para su definición.

Por otro lado, abordamos el análisis de un emprendedor, qué es lo que caracteriza a una persona que es emprendedora, y debatimos sobre si es posible y necesario que todo mundo, o lo gran mayoría, sea emprendedor.

También analizamos qué condiciones de mercado deben darse para que se pueda generar un ecosistema emprendedor sólido, y que ayude a la generación y dinamización económica.

Debatimos sobre factores claves de éxito, dificultades y oportunidades, y terminamos analizando las especiales dificultades que hay a la hora de emprender en ingeniería.

0b9730aae9d22a29f418be328590acdbComo resumen del taller y de todo lo debatido, descataríamos los siguientes puntos:

1.- Un emprendimiento es un proyecto que es viable técnica, económica, y financieramente. Esto significa que tiene capacidad de generar caja suficiente para nacer y crecer, o para nacer y mantenerse.

2.- Las ideas felices NO son emprendimiento.

3.- Si hay algo que, desde nuestro punto de vista, distingue a un emprendedor, es su pasión. Pasión por su proyecto, que hace que lo arriesgue todo por él. Tiene, además, la voluntad de llegar hasta el final, cueste lo que cueste.

4.- Para que haya emprendedores y sobre todo, proyectos viables, es necesario que haya DINERO en el mercado, que se traduzca en capacidad de compra del producto o servicio de un emprendedor, y en opciones viables de financiación.

5.- Por esta razón, es necesario que en el mercado haya personas que NO sean emprendedores.

6.- Los esfuerzos para incentivar y crear un ecosistema sólido emprendedor deben dirigirse a que haya DINERO en circulación.

7.- El factor clave del éxito de cualquier proyecto de emprendimiento es una operación de venta rentable. Sin venta, ni hay proyecto ni hay nada.

8.- Para que la operación de venta sea rentable, es necesario conocer y observar el mercado, y tener un producto o servicio que ese mercado necesite o quiera comprar. Si eso no existe, podría tomarse la decisión de educar al mercado. Esa reflexión es previa a todo proyecto de emprendimiento.

9.- Podemos clasificar las dificultades en tres categorías: relacionadas con el proyecto, relacionadas con el emprendedor, y relacionadas con el mercado y el entorno.

10.- Para nosotros, las mayores dificultades siempre provienen del propio emprendedor, que puede convertirse en el mayor obstáculo de su propio proyecto.

11.- Para financiar emprendimiento, es necesario dejar de fijarse en el emprendedor, y empezar a fijarse en el proyecto, y en su capacidad de generación de caja futura.

12.- En ingeniería es especialmente difícil emprender, debido a los especiales condicionantes del mercado, y/o a las grandes inversiones requeridas, que no conllevan unas rentabilidades elevadas.

 

 

Cuando el mercado es el emprendedor…

Artículo escrito para el blog de la red de Expertos Avalon

Llevamos ya un tiempo con una cierta sobredosis sobre los emprendedores. Ahora medio mundo es emprendedor y el otro medio sabe cómo ayudar y formar a un emprendedor, y eso, a mi modo de ver, es terrible.

Porque ni medio mundo puede ni debe ser emprendedor, ni el otro medio sabe cómo ayudar y formar a un emprendedor.

Una economía que quiera ser competitiva no puede ni debe permitir que medio mundo sea emprendedor. Emprendedor es alguien que corre un riesgo, a veces grande, para ver si su idea es viable. Es decir, que está en “período de prueba” como aquél que dice. Necesita tiempo, dinero, y mucho esfuerzo, para poder poner en valor y dentro del mercado, su idea.

Y ese tiempo, dinero, esfuerzo y riesgo, necesitan de unas cualidades que no todo mundo tiene, ni falta que hace.

Lo segundo, por esa necesidad de esas cualidades, es difícil formar y ayudar a un emprendedor. Ni el esfuerzo, ni  el correr riesgos son algo que se pueda enseñar por un tercero, ni todo tipo de ayuda es deseable ni razonable.

Lo que pasa es que, a falta de otro mercado, medio mundo se vuelca en esa nueva figura, el emprendedor, que en lugar de poder poner en valor una idea, dentro de un mercado, se encuentra casi en la paradoja de que el mercado es él mismo.

Y entonces tenemos a medio mundo, por necesidad, por moda, por mientras tanto…, intentando ser emprendedor, y al otro medio, intentando vender a ese nuevo mercado, que muy pronto, se desinflará.

El emprendedor no necesita ser un gran comunicador, ni necesita aprender de los grandes futbolistas, ni necesita, muchas veces, acelerar su idea en un concurso, o en una aceleradora. El emprendedor lo que necesita es poner en valor su idea, y un mercado que se la compre, no que trate de venderle a él.

Es importante, desde mi punto de vista, que todos reflexionemos sobre estos temas, y veamos cuánto hay de verdad en ese apoyo y formación, y cuánto hay de querer generar un mercado sobre un suelo inestable. La economía, para crecer, necesita cimientos, no arenas movedizas.

Y los cimientos se empiezan, cuando cada uno de nosotros nos preguntamos sobre en qué somos buenos, cuáles son nuestros talentos, y dónde y de qué manera, podemos hacerlos brillar.

Y muchas veces, la respuesta, no se encuentra en el emprendimiento…o ¿sí?

 

Reflexionando sobre la financiación. Adquisición de un punto de vista propio

Ayer estuvimos en unas de las jornadas que organiza Emprende Caminos de forma regular, para conocer proyectos de los asociados y reflexionar sobre temas de interés para el colectivo.

Se presentaron tres proyectos muy interesantes: Traducciones Viana, Linkafirm y Creciclando, todos impulsados por ingenieros de caminos.

Se presentó también Madrid Emprende, como emprendedores dentro de la administración, un enfoque que nos gustó mucho, y presentaron también el convenio de colaboración que se va a firmar entre Madrid Emprende y Emprende Caminos.

Dentro de este contexto, nosotros hicimos una breve reflexión sobre las fuentes de financiación existentes para un proyecto emprendedor y qué cuestiones tenemos que tener claras a la hora de ir a pedir la misma.

Compartimos aquí los puntos que consideramos más relevantes:

reflexionando1.- Antes de ir a pedir financiación, necesitamos hacer una profunda reflexión que tiene que dar respuesta a tres preguntas: a) qué cantidad necesito; b) para qué lo necesito; c) qué estoy dispuesto a dar a cambio y qué no estoy dispuesto a dar a cambio.

2.- La financiación que se consigue puede ser para capital o para deuda. Tanto uno como otra tienen ventajas e inconvenientes, derivados fundamentalmente de que necesitan obtener un retorno en un plazo determinado. Además, implican una pérdida en la capacidad de gestión y en la capacidad de decisión. Esa pérdida es mayor o menor, en función de la fuente de financiación a la que se acuda.

3.- Tenemos que tener muy claro si queremos ceder capacidad de gestión y hasta dónde, y si queremos ceder capacidad de decisión y hasta dónde, porque en función de la pérdida que experimentemos, puede que nuestro proyecto termine siendo algo completamente diferente de lo que queríamos que fuera.

4.- Cuando hayamos respondido a esas tres preguntas iniciales, debemos hacer una reflexión profunda sobre toda la cadena de valor del proyecto, identificando todas aquellas actividades que pueden generar caja por sí mismas. La financiación no es otra cosa que caja, así que todo aquello que en nuestro proyecto genere caja, es otra fuente de financiación, que no requiere nada a cambio, más que los gastos que conlleva llevarla a cabo. Es decir, está libre de todos los condicionantes mencionados.

5.- Esa reflexión sobre la cadena de valor puede y debe implicar también el cómo hacer el proyecto, si hacerlo de golpe, o por pasos sucesivos. Si se puede hacer por pasos sucesivos, y esos pasos sucesivos generan caja, es mucho mejor hacerlo por pasos sucesivos, ya que construyen respaldo, balance e historia para nuestro proyecto. No es lo mismo pedir financiación para un restaurante partiendo de cero que llevando a espaldas dos años de experiencia en catering, que además nos han servido para perfeccionar la carta, por ejemplo.

6.- De todas las fuentes de financiación existentes, a nosotros nos gustan especialmente tres: crowdfunding, crowdlending y bootstrapping.

7.- El bootstrapping no es otra cosa que lo que hemos indicado en el punto 4 y 5, generar caja por uno mismo, de la forma que sea posible, y que tenga relación con el proyecto.

8.- El crowdfunding y el crowdlending son fuentes de financiación que a medio y largo plazo, desde nuestro punto de vista, cambiarán la dinámica del mercado financiero y el poder de negociación. La base es muy sencilla: si necesitas 200.000 euros, puedes acudir a un sólo inversor que te los conceda, o a 200.000 personas que cada una de ellas te da 1 euro.

9.- En el caso del crowdfunding el retorno monetario a dar a cambio puede no ser necesario, es posible retornar en especie, o simbólicamente, poniendo el nombre en la página web, en el producto, otorgando una invitación, obteniendo el propio producto, etc.

10.- En el caso del crowdlending sí existe retorno y plazo de devolución, ya que son préstamos otorgados por pequeños inversores. A través de plataformas de internet se ponen en contacto proyectos que necesitan dinero con inversores que pueden prestar ciertas cantidades y a un tipo de interés. Cada inversor lanza su oferta de préstamo, en cantidad y tipo de interés y plazo de devolución, y el proyecto selecciona o no. Los tipos de interés seleccionados están alrededor del 4%-6%

11.- Crowdfunding y crowdlending se utilizan para financiar todo tipo de proyectos. Son más conocidos los proyectos relacionados con la cultura, los videojuegos, etc. pero existen muy buenos ejemplos de financiación de proyectos de ingeniería y tecnología:

  • Mosaic es una plataforma que se dedica a financiar únicamente proyectos de energía fotovoltaica
  • En Nueva York se han financiado estudios de viabilidad para rehabilitar estaciones subterráneas de tranvías: http://www.youtube.com/watch?v=tyNTfAu1Oto
  • En España se están financiando empresas de gestión de obra civil, explotación de patentes de tecnología de construcción, domótica, edificios sostenibles, etc.

12.- Por último, todas las reflexiones que hagamos, deben ir orientadas también a ponernos en valor, nosotros como emprendedores, y al proyecto, como generador de valor para el mercado. Es fundamental esta posición, para poder negociar. No se puede ir a conseguir financiación desde la necesidad, sino desde la oportunidad que supone un proyecto como el nuestro. Otorgar financiación es un negocio para el que la otorga, es una oportunidad.

Se puede descargar la presentación que utilizamos aquí: Reflexionando sobre la financiación

Reflexiones acerca del modelo económico español y la política industrial en España

En 1919, en un periodo de grave crisis como el actual, los ingenieros españoles convocaron un congreso nacional del que salió un plan completo de reformas para impulsar la reconstitución nacional, que fue presentado al rey Alfonso XIII.

94 años después, los días 13 y 14 de mayo, el Instituto de la Ingeniería de España convocó la Cumbre de la Ingeniería de España. Un foro de debate y reflexión con el objeto de reflexionar sobre la necesidad de cambiar el modelo económico español, potenciando la industria.

España ha pasado en los últimos años de tener un peso industrial en el PIB del 34% a únicamente el 14%. Un descenso muy serio y muy grave, y que nos posiciona muy por debajo de la media europea, un 20%, y a diez puntos de Alemania, con el 25%.

Es necesario, por tanto, identificar medidas que puedan ayudar a cambiar la situación, de tal manera que la industria recupere peso específico, y pueda contribuir a invertir la situación económica actual.

Mesa siete dedicada al emprendimiento en la ingeniería

La Cumbre se dividió en siete mesas sectoriales, cada una de ellas integradas por ponentes que aportaban distintos puntos de vista en el sector al que representaban. Nosotros participamos como ponentes en la mesa siete, dedicada a la ingeniería y al emprendimiento, y estuvimos de oyentes en el resto de ellas.

De todo lo que se habló y se reflexionó, nosotros destacaríamos las siguientes ideas:

1.- Si la industria recuperase un peso en el PIB del 20%, se crearían más de 1 millón de puestos de trabajo.

2.- Las empresas que hacen I+D en España son únicamente 11.000, y de ésas, sólo 4.000 tienen departamento propio de I+D.

3.- El flujo de dinero para I+D va a las grandes empresas, y sin embargo, más del 50% del gasto en I+D proviene de las pymes.

4.- Los valores fríos asociados a la marca España, relativos a innovación, tecnología, patentes, distan mucho de estar en los niveles que serían deseables.

5.- Es fundamental trabajar para poner en valor todo lo que somos y todo lo que tenemos en talento y en capacidad. Hay una diferencia muy grande entre la realidad, y la percepción que tenemos de ella.

6.- El modelo de colaboración público-privada es esencial para conseguir crecimiento en la industria.

7.- Escuchar las necesidades del cliente es vital, y esta escucha debe ser a nivel global, no local, y en todos los sectores.

8.- Es necesario eliminar burocracia, establecer canales directos de financiación al emprendedor, e identificar y parar la burbuja emprendedora.

9.- Lo mejor que puedes hacer por un emprendedor es comprar su producto ó servicio, mentorizarle, y ser su socio estratégico.

10.- Internacionalización, innovación, formación e I+D+I deben ser las claves para el futuro.

Cada mesa debate contaba con un relator, que se encargaba de recoger las reflexiones generadas en ellas, con el objeto de redactar un documento de propuestas que será entregado a los órganos de gobierno para su consideración.

Particularizando un poco en los aspectos que nos había tocado a nosotros exponer, nos gustaría destacar lo siguiente:

1.- En España, el 50% de las personas que emprende no tiene titulación, y del otro 50%, con titulación, sólo el 10% son ingenieros. Esto se debe a una serie de razones, entre las que destacaríamos fundamentalmente, las dificultades y obstáculos que se derivan tanto del entorno y del mercado, como de los propios rasgos del ingeniero emprendedor y de las características de los negocios propiamente industriales.

2.- Destacamos la necesidad de reflexionar sobre qué tipo de negocios se están financiando actualmente, y a quién se le está dando realmente el dinero. ¿Favorecemos proyectos industriales o proyectos financieros?

3.- Es fundamental reflexionar de qué hablamos cuando hablamos de ayudar al emprendedor. El emprendedor necesita vender para crecer y subsistir, por lo que todos los apoyos que se le den, deben ir dirigidos a ese objetivo. Lo demás, puede aliviar algo la cuenta de resultados, o en la mayoría de los casos, lo contrario.

4.- Es necesario reflexionar sobre cómo poner en valor el talento y las ideas, con el objeto de conseguir socios estratégicos. Ejercer nuestra responsabilidad, evitando la posición de queja y de víctima, buscando la manera de salir adelante.

Reflexionando sobre la búsqueda de financiación de un emprendedor

Artículo escrito para la red de expertos Avalon

Uno de los principales caballos de batalla, sino el principal, para un emprendedor, es la obtención de financiación.

Y digo de financiación, y no de financiación de su proyecto, porque ahí ya entramos en materia de once varas. Cuando hablamos de financiación, ¿de qué estamos hablando? ¿y para qué?

Son dos preguntas importantes, porque parece que el “monstruo” de la falta de financiación va a ser uno de nuestros mayores obstáculos, y quizá, ni es tal monstruo, y ni siquiera es un obstáculo.

Contestadas, en una primera vuelta, habría que seguir preguntando, ¿para lo que lo necesito, qué fuentes disponibles de dinero hay? ¿A qué me obligan esas fuentes, qué gano y qué pierdo?

Responder esas dos preguntas siguientes no es baladí. Requiere un esfuerzo grande de reflexión y de análisis, que requiere de nosotros el tener claro una serie de cuestiones fundamentales:

a)      Qué retorno me piden a cambio

b)      En qué plazo

c)       Qué supone para mí en cuanto cesión en la capacidad de gestión

d)      Qué supone para mí en cuanto cesión en la capacidad de decisión

La mayoría de las veces nos fijamos en las dos primeras, y obviamos, a veces porque ni siquiera le damos importancia, las dos segundas, que son fundamentales, y mucho más importantes que las dos primeras.

Imagen1Cada opción actualmente disponible en el mercado, tiene valores diferentes para cada una de las cuatro, y sopesarlas detenidamente, para ver cuál es, al final, el beneficio y el coste de cada opción, tanto para el proyecto, como para nosotros, es un ejercicio obligatorio.

La experiencia indica que, la mayoría de las veces, no hay una opción perfecta, todas tienen inconvenientes, y aquí entonces, propondría lo siguiente: ¿por qué conformarse con las opciones disponibles? ¿por qué no diseñar una para nosotros, “ad hoc”, que pueda ser razonable en términos de beneficio/coste?

Para poder hacer eso, tenemos que pasar a reflexionar sobre el proyecto, punto por punto de la cadena de valor, pensarlo del derecho y del revés, pedir opiniones, verlo desde fuera, desde otras perspectivas, para identificar dónde se puede generar rendimiento de forma fácil y dónde no, qué puntos pueden ser autofinanciados y qué puntos no; qué grupos de interés pueden estar a nuestro favor, y cuáles pueden convertirse en fuentes de financiación; qué actividades conexas y complementarias se pueden desarrollar fácilmente y convertirse también en generadoras de caja, y así sucesivamente.

Hecho este análisis, debiéramos volver al principio, y preguntarnos de nuevo, ¿qué quiero financiar? ¿para qué? ¿qué fuentes disponibles hay? ¿qué me implica el asumir esas fuentes? Y así sucesivamente, hasta llegar a tener meridianamente claro cuáles son los límites de generación de caja de nuestro proyecto, nuestras verdaderas necesidades, los compromisos que somos capaces de aceptar en base a eso, y nuestros límites en cuanto cesión de gestión y de decisión.

Existe dinero disponible para invertir, y existen los buenos proyectos en los que invertir. Y existen ya, casi infinitas formas de poder llevar a cabo esas inversiones. Lo que se necesita, para que de verdad se lleven a cabo, es recorrer la distancia existente entre un punto y otro, y muchas veces, esa distancia se diluye, diseñando un mecanismo “ad hoc”. Quizá antes, era más difícil, pero ahora, cada vez está en nuestra mano, poder acceder a inversores en cualquier parte del mundo, si hemos hecho, y bien, nuestros deberes. Inversores, además, que no piden un retorno demasiado elevado, y no piden que cedamos gestión, ni que cedamos decisión. No dejemos que nos asuste el “monstruo” de la financiación. Es sólo un mito, ¿o no?

Los muros existen por alguna razón; no están para dejarnos afuera, sino para darnos la oportunidad de mostrar hasta qué punto deseamos algo. Están para detener a los que no lo desean lo suficiente. R. Pausch

Red de Mentores de la Demarcación de Madrid del Colegio de Caminos, Canales y Puertos

La Demarcación de Madrid del Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos, pone en marcha la primera Red de Mentores para sus ingenieros colegiados.

Las redes de mentores empiezan a ser conocidas ya en España, en distintos campos, y bajo esa luz, y teniendo en cuenta la actual situación económica, se considera que puede ser una iniciativa que ayude y que proporcione apoyo a  distintos colectivos del sector ingenieros de caminos.

LOGO_1_400_200El  público objetivo de la Red son los ingenieros de caminos colegiados, que reúnan una de estas tres características:

a) Están en un punto de inflexión de su carrera profesional.
b) Tienen una idea de negocio que llevar a la práctica.
c) Tienen un emprendimiento de reciente constitución.

De momento la red se encuentra en fase piloto, por lo que se pondrá en marcha con 15 mentores y 15 mentorizados. Una vez pasada la fase piloto, se extraerán conclusiones de cara al planteamiento de las sucesivas fases de este proyecto.

Se contará con mentores de más de 15 años de experiencia, y profesionales de distintos sectores, ya que se considera que es fundamental la apertura de los puntos de vista, para poder adaptarnos a un mundo económico globalizado.

La página web de la Red es www.mentoringycaminos.com

La iniciativa es también apoyada por la Asociación Emprende Caminos, asociación formada por emprendedores y profesionales libres, que aglutina a su alrededor a personas interesadas en el emprendimiento, y vinculadas de alguna manera a la ingeniería de caminos.

La Red tiene abierta la convocatoria, hasta el día 5 de abril, para recibir solicitudes, tanto para ser mentor, como para poder tener un mentor.

Con las solicitudes recibidas se reunirá un Comité de Selección y se elegirán hasta un máximo de 15 mentores y 15 propuestas de mentorización, que son los que constituirán la prueba piloto.

Son éstos, tiempos de emprendimiento, de colaboración y de apoyo, y esta red, al igual que el resto de redes que empiezan a surgir en España, son herramientas interesantes y ayudas importantes, para todos aquellos que estamos navegando en estas aguas turbulentas que son los tiempos actuales.

¿Necesito un socio para emprender?

Artículo publicado en el blog de “Avalon, la red de expertos

Si hay un tema peliagudo y controvertido a la hora de emprender, es la necesidad, o no, de determinadas figuras que, aparentemente, pueden prestar o añadir valor al negocio que se está emprendiendo.

Entre esas figuras podríamos destacar las siguiente: soci@s, mentores/as, consejeros/as, coaches, formadores y aceleradoras.

Ya sólo teniendo en cuenta estas figuras, a mí me entra un poco de agobio, porque son muchas, y el negocio, como generador de valor apenas ha empezado.

Y de entre todas ellas, la más controvertida, por las dificultades que puede llegar a generar, es la figura del soci@. Dedico el resto de esta reflexión a esta figura, y en sucesivos artículos, iré dedicando reflexiones a cada una de las restantes.

Como emprendedor, yo habré tenido una idea de negocio, habré identificado un nicho de mercado, habré visto la forma de generar valor para ese nicho de mercado, y habré tenido las ganas, la fe, y la pasión, no sólo de dejarlo todo por esa idea, sino de arriesgar parte de mi patrimonio en ella.

Y entonces, la pregunta fundamental que me tengo que hacer es, ¿necesito un soci@? Y la siguiente pregunta sería, ¿para qué lo necesit@?

Y si contesto afirmativamente a la primera, y razonadamente a la segunda, la siguiente pregunta que me tengo que hacer es, ¿y qué tipo de soci@, un soci@ capitalista, un soci@ que aporte know-how técnico, un soci@ que aporte know-how de gestión, un soci@ que aporte negocio, un soci@ que…?

Y cuando he terminado de identificar el perfil de soci@ o soci@s adecuad@s, entonces me tengo que preguntar, ¿quién o quiénes pueden ser?

Y omito expresamente la posibilidad de que ya tuviera identificado a determinadas personas, e incluso, que ya tuviera soci@s pactados.

¿Por qué?

Porque una cosa es tener los soci@s y otra tener los adecuados.

Conviene analizar fríamente, como si estuviéramos absolutamente solos, si necesitamos soci@s, y caso de necesitarlos, de qué tipo y en qué forma.

Y después de concluir, que, efectivamente necesito soci@s, me vuelvo a preguntar, eso para lo que necesito soci@s, ¿lo puedo subcontratar o lo puedo conseguir de alguna otra forma que no sea teniendo soci@s, bien a través de un mentor, o de un consejero?

Si la respuesta es que no, entonces tengo que pensar en otra pregunta, ¿en qué porcentaje entra como soci@ y qué implica que entre con ese porcentaje? ¿Implica que debo ceder poder de gestión, que debo ceder poder de decisión? ¿Qué implicaciones tiene para mí y para la sociedad que genera el negocio, esa cesión de poder de gestión, de poder decisión? ¿Y qué implicaciones tendrían para mí y para la sociedad, una irresponsabilidad con consecuencias penales de ese soci@? ¿Cómo puedo limitar los riesgos? ¿Estoy dispuesto a asumirlos?

Si no estoy dispuesto a asumir los riesgos que conlleva, entonces, quizá, debiera volver a plantearme las preguntas previas, ¿necesito de verdad esos soci@s? ¿Puedo conseguir eso que me aportarían de alguna otra forma en el mercado? ¿A qué coste? ¿Conozco, por ejemplo, la opción de cuentas en participación?

Algunos pensaréis que soy una agorera, pero no. La mayoría de los emprendedores, en algún momento de la vida de sus empresas, ha experimentado en sus carnes las enormes decepciones y dificultades que se pasan con los socios.

Bien porque reclamen que la idea es suya. Bien porque su visión sea distinta, con lo que la dirección de hacia dónde ir se empieza a enturbiar. Bien porque el estilo de gestión y las decisiones a tomar son diferentes, y mientras unos quieren reservar el beneficio para generar crecimiento empresarial, otros quieren repartir ese beneficio entre los socios. Bien porque alguno se aprovecha de la estructura existente y monta una empresa paralela, desviando clientes, marca, negocio, etc. mientras penaliza e invalida la gestión diaria. Y así podría seguir enumerando dificultades, a cada cual más complicada y difícil de sostener.

Desde mi punto de vista, tener soci@s es una decisión íntima y voluntaria. Depende de cada uno de nosotros. Y esa decisión puede marcar la viabilidad de la aventura emprendida. Valoremos las opciones. Valoremos los riesgos. Y después, emprendamos la aventura, con coberturas. Y si podemos, y nos atrevemos, que en su mayor medida, esas coberturas sean a través del mercado, y no a través de soci@s…

Y tú, ¿necesitas, de verdad, un soci@?

Ningún mar en calma hizo experto a un marinero

Artículo redactado para el blog de la red de expertos Avalon: http://www.avalonred.com/ningun-mar-en-calma-hizo-experto-a-un-marinero/

Todo emprendedor/a, en algún momento de su andadura, ha necesitado enfrentarse al hecho de tener que “construir” un plan de negocios. Bien para poder conseguir financiación, bien para poder analizar su idea, y ver si esa idea puede ser viable económica y financieramente, y de qué forma.

Nos cogemos un manual, nos cogemos recomendaciones varias, y nos ponemos manos a la obra.

Ningún mar en calma hizo experto a un marineroEl plan debe contener un estudio de mercado, debe contener también una estrategia de marketing…

Lo que no nos suelen decir, es, que para hacer un buen plan, lo primero que tenemos que hacer es identificar nuestros prejuicios, que son muchos y variados, sobre toda nuestra idea, sobre el posible mercado al que vamos a ofrecer valor, sobre el propio valor que vamos a ofrecer, y sobre todas las cuestiones imaginables relacionadas con nuestra idea, incluyéndonos a nosotros mismos.

Cada prejuicio que no identifiquemos  es un riesgo en el plan de negocios, y por tanto, una, pequeña o gran, depende en cada caso, bomba de profundidad en la cuenta de resultados, en el flujo de caja, y por tanto, en la viabilidad económica y financiera.

Algunos dirán, vamos hombre, yo no tengo prejuicios. Eso en sí, ya es un prejuicio. Todos tenemos prejuicios. Tenemos prejuicios porque somos humanos. Funcionamos así. Es inherente a nuestra naturaleza humana.

Todos entendemos la realidad desde un punto de vista determinado. Y ese punto de vista determina nuestros prejuicios, y determina nuestra estrategia para manejarnos en la realidad cotidiana. Aunque creamos que no tenemos prejuicios, los tenemos.

Así que, sentémonos a tirar del hilo y  a ver qué suposiciones implícitas no cuestionables estoy tomando al analizar mi idea, y todo lo que hay alrededor. Sin olvidarme de mí mism@.

Tal y como yo me perciba, tal y como yo me sienta en relación conmigo mism@, así enfocaré el plan, y el análisis. La mayoría de las veces, el mayor obstáculo con el que cuenta un emprendedor/a es él/ella mism@.

Identificados los prejuicios, es necesario y obligado, cuestionarlos. Aunque parezcan verdades obvias e indiscutibles.

En esta vida no hay verdades absolutas, hay puntos de vista, hay hechos concretos. Pero no verdades absolutas. Por tanto, toda idea es, y debe ser, cuestionada.

Y después de cuestionada, es necesario cuantificarla, necesario definir estrategias. El objetivo no es otro que hacer más robusta mi idea, hacerla más viable, a fuerza de estrellarme con ella, y a fuerza de estrellarme conmigo mism@.

Cuantificar el impacto de mis prejuicios. Cuantificar el beneficio o la pérdida de suponer una cosa o la contraria. O un intermedio entre ambas. Cuantificar el hecho de ser como soy.

¿Qué pasa si todo lo que he supuesto no cuestionable luego es de otra manera? ¿Qué le pasa a mi idea? ¿Qué me pasa a mí mism@? ¿Qué les pasa a los demás en relación con mi idea? ¿Qué les pasa a los demás en relación conmigo?

Y después, por último, quedarse con una de las opciones. Quizá la peor. Nunca se sabe, nada es cierto, salvo un sola cosa. Del plan de negocios, lo único que es importante, es el equipo que lo hace realidad.

Y en eso, como en todo, los mejores equipos son aquellos que entregan su fe, su pasión, su compromiso y su talento, aunque la empresa sea difícil…y precisamente, porque la empresa es difícil…