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Dificultades, oportunidades y apoyos a la hora de emprender en ingeniería

Artículo publicado en el nº 11 de la edición 2013 de la revista Asicma (Asociación de Empresas de Ingeniería, Consultoría, Medio Ambiente, Arquitectura y Servicios Tecnológicos de Madrid).

Emprender es siempre una labor de riesgo, sea el sector que sea, y más en ingeniería, y en estos tiempos. Unos tiempos que se caracterizan por una dificultad grande en circulación del crédito, y una capacidad de pago cada vez más restringida en el mercado.

Si a esto le sumamos el creciente bombardeo sobre emprendimiento y emprendedores, la mezcla puede resultar explosiva, ya que ni el emprendimiento es la solución, ni todo mundo está preparado para ser emprendedor.

Existen muchas clases de dificultades a la hora de emprender, que son las que configuran los distintos elementos de riesgo, y que podríamos clasificar en:

a)      Aquellas que derivan de nosotros mismos.

b)      Aquellas que derivan del propio proyecto.

c)       Aquellas que derivan del mercado, del entorno y de la sociedad en general.

Todas las dificultades que podamos enumerar en cada una de estas tres categorías, también, pueden verse, cambiando el punto de vista, bien como oportunidades, bien como puntos que nos obligan a buscar algún apoyo que nos pueda sostener en ellas, y esa es la labor que hace alguien cuya pasión por el proyecto que está emprendiendo, supera con creces todo lo demás.

Fuente de la imagen: http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/c/c5/Ortler_Ascent_-_South_Tyrol.jpg

Fuente de la imagen: http:Wikipedia

En general, se habla mucho de las dificultades que derivan del mercado, del entorno, y de la sociedad en general, pero poco de las segundas, y menos de las primeras, y son éstas, creo, desde mi experiencia, las más difíciles de superar.

Salvo contadas excepciones, si el proyecto es bueno, y está bien armado, genera valor para el mercado, y se hace bien la distribución y el marketing, en general, el proyecto sale adelante, logra financiación, de una manera o de otra, y tarda más o menos en obtener rentabilidad, pero lo hace.

Lo difícil es lidiar con la soledad en la toma de decisiones, la responsabilidad adquirida, el compromiso, la dificultad en no poder ser especialistas en todo, en desconocer cuestiones que, a veces, son fundamentales para la supervivencia del proyecto, en no resistir bien la frustración cuando te dicen que no, en ser impaciente, y en general, en todo lo derivado de nuestra persona y de nuestra relación con nosotros mismos, con el proyecto y con la realidad.

Dependiendo de nuestro carácter, y dependiendo también de la red social que tengamos alrededor, podremos llevar mejor o peor todas esas dificultades, que también pueden verse como oportunidades.

¿Por qué? Porque reconociendo que existen esas dificultades, buscaremos la manera de ponerles remedio. Y ahí, podemos acudir a nuestra red social, y podemos acudir también a distintas opciones que están empezando a extenderse y popularizarse en España, y que, según qué sectores, son más o menos conocidas.

Las más interesantes, desde mi punto de vista, son las siguientes:

a)      Redes de mentores, y en especial, la red de mentores de la Demarcación de Madrid del Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos.

b)      Redes de networking.

c)       Espacios para el entrenamiento de habilidades y formación experiencial.

a.- Redes de mentores. Red de mentores de la Demarcación de Madrid del CICCP

Las redes de mentores están muy extendidas por otros países, pero aquí en España son relativamente recientes, y más aquellas que están dirigidas a emprendedores.

Su objetivo es proporcionar un mentor ó mentores a personas que cumplen con el perfil al que se dirigen. El mentor es una persona con una cierta trayectoria y experiencia vital y profesional, que dedica parte de su tiempo, desinteresadamente, a compartir su visión y su experiencia, con la persona de la que es mentor. Se trata, en definitiva, de proporcionar apoyo, de colaborar, para ayudar a las personas que son mentorizadas, a abrir nuevos caminos, a poner en orden en sus dudas a la hora de tomar decisiones, o simplemente, escucharles.

En definitiva, es la provisión de un espacio y un tiempo, donde esa soledad que mencionaba antes, a veces terrible, puede ser aliviada y gestionada.

Ya he comentado que en España son relativamente recientes, y dedicadas a los emprendedores en el sector de la ingeniería, de forma exclusiva, hay muy pocas. En este sentido, destaca la Red de Mentores de la Demarcación de Madrid del CICCP, que se encuentra en fase piloto (www.mentoringycaminos.com)

En ella, quince mentores y quince mentorizados, comparten sus experiencias a través de reuniones individuales con compromiso de confidencialidad, y a través de reuniones grupales, las cuales funcionan como un espacio de networking.

b.- Redes y espacios de networking

Las redes y espacios de networking se han popularizado bastante en España en los últimos años, y si preguntas a cualquier persona un poco entendida en el tema de emprendimiento, qué se puede hacer para generar contactos, te dirá enseguida que networking, y además, que es obligatorio.

Existen formatos para todos los gustos y necesidades. Lo importante y quizá, ya lo difícil, es elegir bien, ya que si no, puede representar una gran pérdida de tiempo.

El objetivo de estas redes es generar contactos y por tanto, posibles clientes, o bien otros posibles que se puedan catalogar en alguno de los grupos de interés de un proyecto. Es importante, aparte de elegir bien los foros, tener presente que nunca sabes, en realidad, con quién estás hablando, y que aquél que, aparentemente no te va a aportar nada, resulta que es el que más puede aportar.

Los formatos de estos espacios y redes son muy diversos, siendo los más interesantes, aquellos que ofrecen un espacio para que cada una de las personas que acuden pueda presentarse debidamente, y pasar después a un debate y diálogo posterior. Pueden organizarse sin tema previo, o bajo un tema previo, en el que un ponente da una pequeña conferencia o charla.

En este sentido, destacaría dos iniciativas interesantes, siendo una de ellas los espacios de networking de la asociación Emprende Caminos (www.emprendecaminos.es) y algunas comidas y cenas que se organizan por personas particulares a través de redes sociales y por invitación.

c.- Espacios para el entrenamiento de habilidades y formación experiencial

Por último, existen también opciones que nos pueden ayudar, y mucho, a salvar las dificultades que podamos tener en cuestiones de habilidades y competencias dirigidas tanto a la gestión de personas, como a la negociación y la gestión comercial, las cuales son básicas a la hora de poder sentar las bases constituyentes de un proyecto.

Estos espacios ofrecen un entorno seguro para poder entrenar con confianza y con seguridad, situaciones por las que luego tendremos que pasar. A negociar, se aprende negociando. A hacer gestión comercial, se aprende haciendo gestión comercial. A dar un feedback negativo a una persona, se aprende dándolo en un entorno seguro, con personas con experiencia, que van guiando y dando pautas, utilizando las fortalezas de cada persona.

En definitiva, y para resumir, desde mi punto de vista, existen tres grandes clases de dificultades a la hora de emprender un proyecto, siendo las más complicadas, salvo algunas excepciones, las derivadas de nosotros mismos.

Afortunadamente, y porque existen estas dificultades, disponemos de opciones que convierten esas dificultades, en grandes oportunidades, de apoyo, y de crecimiento para nuestro proyecto empresarial.

Gestionar, ahora más que nunca, es responsabilizarse

Entrevista realizada por Equipos y Talento:

El mundo lleva inmerso desde hace años en un cambio profundo y ya no basta con formarse técnicamente sino que es necesario adaptarse, ser flexible, evolucionar y, sobre todo, entender que la empresa es un ser vivo que cada día tiene necesidades diferentes. En MyO Company destacan la necesidad de entrenarse y formarse para escuchar al mercado y al individuo y adaptarse a esto.

1.-¿Qué creen que deben aprender los directivos?

Una parte fundamental de la labor de un directivo es hablar. Comunicar, convencer, persuadir, negociar, resolver conflictos. Y para poder hablar bien, se necesitan dos tipos de formaciones. Una teórica, de oratoria, y otra práctica, siendo esta segunda más importante. De nada nos sirve tener el discurso o el mensaje perfecto, si no lo sabemos transmitir. Y más aún, si no lo transmitimos con emoción y/o con pasión, que es como se nos gana a las personas. Nosotros, para la práctica, creemos en entrenarnos en ambientes seguros, con situaciones simuladas, donde se pueden descubrir y evaluar nuevas posibilidades que nos permiten ganar libertad de actuación, para cuando llegue el momento de tener delante, en la realidad, esas situaciones que hemos entrenado. En ese momento, nuestra respuesta tenderá a ser la óptima posible.

2.- ¿Queda mucho por descubrir en la formación empresarial?

Creemos que sí, tanto en la vertiente de la formación técnica, como en la vertiente de desarrollo. El mundo cambia de forma cada vez más rápida. Dentro de diez años, la tecnología será, seguramente, radicalmente diferente. Y afectará a ambos tipo de formaciones. Sobre todo, quizá, en la vertiente de desarrollo, en todas aquellas aplicaciones que pueden venir de la mano de la realidad virtual, la holografía y similares. De hecho, nosotros estamos trabajando ya en un proyecto de simulación de realidad virtual.

Si un músico o un deportista deben formarse continuamente ¿por qué no un directivo? Por muy brillante que seas, necesitas entrenarte. No se toca una pieza de Beethoven a la primera ni a la undécima vez. No se sale al campo sin haber pasado horas entrenando. Los directivos vamos al “campo” sin nada, sólo con nuestro bagaje de experiencia y nuestra formación. Si nos entrenáramos, dos o tres horas a la semana, en mejorar nuestras respuestas ante determinadas situaciones, ganaríamos y multiplicaríamos resultados, eficiencia, confianza, seguridad, experiencia, etc.

3.- Uno de los conceptos clave para su empresa es la responsabilidad…

Para nosotros, es la diferencia entre gestionar una empresa y no hacerlo. Ser responsable es saber que lo que haces tiene consecuencias y tienes que velar para que éstas sean positivas, y si son negativas, e irremediables, que sean las mínimas posibles. Cada vez es más necesario que nos preguntemos ¿cuál es mi responsabilidad?, en toda la extensión de la palabra y del ámbito de actuación, y necesario que nos pongamos en marcha para responderlas, y para asumir y gestionar las respuestas. Porque si no, mi persona se resiente, mis compañeros, mis proveedores, la sociedad, etc. todos perdemos. Gestionar, ahora más que nunca, es responsabilizarse.

4.- ¿Tienen el mismo peso dentro de la organización la responsabilidad individual que la grupal?

Abogamos por un cultivo de la responsabilidad individual que redunda en la consecución de una responsabilidad grupal. Ahora mismo existe un concepto de responsabilidad social empresarial alejada de las responsabilidades individuales. El mensaje que queremos transmitir es que lo que se hace a nivel individual importa, porque el individuo forma parte de la empresa y de la sociedad, y lo que hace se traslada a la empresa, y a la sociedad.

5.- ¿Cómo definen ustedes la empresa humana?

En la medida en que ayudemos a las personas que forman parte de la empresa a responsabilizarse, estaremos trabajando por hacer las empresas más humanas. Entraremos en una toma de conciencia en la que empezaremos a darnos cuenta de que cada  uno somos diferentes y tenemos talentos y capacidades únicas. Empezaremos a darnos cuenta de que cuenta la opinión del otro, su forma de mirar y de entender el negocio. Y entonces, empezaremos a cambiar nuestra forma de gestionar y de buscar y sostener el beneficio. Y nos encontraremos más abiertos, más felices, más dispuestos para enfrentar el día largo de trabajo, hasta que un día no se nos pase por la cabeza que por qué vamos a trabajar, porque nos encantará poder ejercer nuestro talento y nuestra capacidad, con responsabilidad.

Eso es lo que para nosotros es una empresa humana. Un ecosistema que crece, vive y se multiplica, porque cada una de las personas que lo forman crece, vive, y se desarrolla personal y profesionalmente, con responsabilidad, con conciencia, y con disfrute.

Y esto no es una utopía, es una realidad. Es posible hacerlo y conseguirlo. Para nosotros, ésa sería la verdadera excelencia en la gestión.

6.- ¿Cuál sería el camino para llegar a esa excelencia?

Pues para nosotros, el entrenamiento. Entrenarse para conseguir mirar mejor, de forma amplia, con limpieza de prejuicios y de juicios. Entrenarse para escuchar mejor, para comunicar mejor, para liderar mejor, para ser compasivo y amable. Entrenarse para ser responsable.

7.- MyO Company trabaja con doce compromisos en la gestión. ¿Podría resumirlos?

Tienen que ver con todo aquello que nos hace humanos, y que nos posibilita tener una mirada de responsabilidad hacia nosotros, hacia los demás, y hacia el mundo: observar, preguntar, escuchar, analizar, dialogar, proponer, lograr acuerdos, con respeto, con humildad, con coherencia y con profesionalidad, para poder conseguir tus objetivos.

Observamos la realidad y a los otros en función de nuestra experiencia y de nuestra forma de entender el mundo, condicionada, con juicios y prejuicios. No es malo. Somos así. Si nos comprometemos en darnos cuenta de cómo observamos, iremos ampliando nuestra mirada, y empezaremos a cuestionarnos, a preguntar. Y preguntando y observando, nos daremos cuenta de que escuchamos poco, aunque queramos escuchar. Y empezaremos a escuchar más, a nosotros mismos, y a los demás.

Analizar es obligatorio. No hay responsabilidad sin análisis. Tampoco sin diálogo. Dialogar es crear un espacio de colaboración, y gestionar con responsabilidad es comprometerse con el diálogo, y entrenarse en ganar capacidad de diálogo. También hay que tomar la iniciativa. Proponer. Y de nada sirve todo lo anterior, si luego no llegas a un acuerdo. Si no concretas lo observado, escuchado, analizado, dialogado y propuesto.

Es fundamental considerar al otro como un igual diferente y valioso, con respeto y con humildad. Es básico comprometerse con la coherencia, con el trabajar para dejar de ser disonantes. Y es obligatorio ser profesional, excelente. En todo lo anterior, y en llevar a cabo todo lo negociado y acordado. Sin eso, no hay nada.