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Ideas claves a tener en cuenta a la hora de hacer la evaluación de un proyecto de Asociación Público Privada o P3

La semana pasada impartimos un curso de “Gestión de proyectos de concesiones y P3” en el Colegio de Ingenieros de Caminos de Madrid. Durante cuatro mañanas, debatimos con los asistentes al mismo, los conceptos básicos y las claves para hacer, tanto una buena evaluación de un proyecto de estas características, como una buena gestión de los mismos.

Proyectos PPP: riesgosSi tuviéramos que destacar de entre todo lo debatido, una serie de ideas claves, serían éstas:

1.- Evaluar un proyecto de P3 ó gestionarlo, supone evaluar ó gestionar una empresa, un negocio. Es muy importante cambiar el punto de vista. No son proyectos de ingeniería o proyectos de servicios públicos, son empresas.

2.- Estas empresas tienen una serie de peculiaridades en relación con el resto de las empresas:

2.1.- Tienen vida limitada.

2.2.- No tienen libertad de amortización.

2.3.- Su objeto social y sus operaciones, en consecuencia, se reducen a aquello para lo que se han constituido, no pueden diversificar.

2.4.- Pueden ser de capital 100% privado, mixto, ó público 100%

2.5.- Tienen un grado de apalancamiento muy elevado, entre el 60% y el 90%

2.6.- Salvo en determinadas excepciones que tienen relación con el país en el que se realizan, no ostentan la propiedad de los activos que explotan.

3.- Existen, al menos, tres puntos de vista diferentes bajo los que evaluar estos proyectos: punto de vista de la Administración, punto de vista del financiador, y punto de vista del socio de la empresa.

4.- Tanto en la evaluación como en la gestión de un proyecto de estas características, son determinantes la correcta identificación de todos y cada uno de los riesgos que pueden afectar al proyecto.

5.- Cualquier evaluación es subjetiva, ya que depende del punto de vista, y el punto de vista está determinado por prejuicios y juicios.

6.- Es fundamental identificar y testar todos y cada uno de los prejuicios y juicios que tengamos sobre el proyecto. Cada uno de ellos que no identifiquemos y que no testemos, se traduce en riesgo.

7.- Es fundamental reflexionar sobre el negocio que supone el proyecto, una reflexión que se debe caracterizar por ser lo más amplia posible. El entrenamiento para desarrollar una mente abierta, y con puntos de vista, a veces muy alejados de lo que es un proyecto clásico, a veces son claves.

8.- Gestionar un proyecto de estas características, implica, al menos, gestionar cuatro fases muy diferentes entre sí, con necesidades de equipos y recursos muy, muy diferentes.

9.- La negociación es un aspecto clave, ya que no existe la certeza en ninguno de los ámbitos. Los proyectos están sustentados en la subjetividad, los intereses contrapuestos y puntos de vista, a veces, completamente opuestos.

10.- Conocer las reglas de juego y reflexionar sobre todas sus implicaciones, sobre todo las negativas, es fundamental. Acometer un proyecto sin haber estudiado todos los posibles escenarios negativos es una temeridad.

 

La Asociación Público Privada como gestión responsable en el sector del agua

La Asociación Público Privada es una forma de gestión para proyectos de interés público y de grandes, o no, inversiones. Implica la cooperación y la colaboración del sector privado y del sector público, para sacar adelante este tipo de proyectos. Vamos adelante con el artículo (publicado en iAgua):

Si hay una necesidad básica por excelencia para el hombre y para la naturaleza en general, es el agua. El agua es fuente de vida y fuente de riqueza. Sin agua, el hombre está abocado a la muerte, y la naturaleza también.

Por eso es fundamental una buena gestión de la misma, responsable y eficaz. Una gestión que, en último término, dé a la naturaleza lo que es de la naturaleza, y al hombre lo que es del hombre.

Si hubiera agua de la calidad suficiente, bien repartida, equitativamente en abundancia, ese matiz de gestión responsable y eficaz, quizá sería menos importante, pero sabemos, desgraciadamente, de las desigualdades existentes y de las nefastas, a veces, actuaciones del hombre. Es por ello que se necesita un especial esfuerzo en hacer de la gestión del agua, una gestión excelente, en cantidad, calidad y disponibilidad.

No se trata de decir aquí si la gestión privada ó la gestión pública es mejor. Se trata de ver cómo se hace para que la gestión del agua sea cada vez más responsable, equitativa y eficaz.

Y para ello, existe una muy buena fórmula, sin tener que menospreciar otras, que es el sistema de la asociación público-privada. Existe una necesidad, existen unos recursos limitados y existen unos medios económicos, materiales y humanos. Y existen los riesgos.

Una gestión responsable empieza en el momento en el que, después de reconocer que existe una necesidad y que es necesario satisfacerla, se identifican los riesgos que conlleva el poder dar una respuesta a esa necesidad.

Sin identificación de riesgos, no hay gestión responsable. De la misma manera, que de nada sirve que, si después de identificarlos, no se tratan de controlar y de hacerlos manejables, o al menos, de poder tomar las medidas necesarias para minimizarlos.

Hay riesgos de todas clases, y hay quienes, por su naturaleza, pueden y saben manejar mejor unos riesgos que otros. Sin una perfecta asunción de riesgos, no hay gestión responsable. Y esa perfecta asunción de riesgos, es lo que permiten las asociaciones público-privadas. Dos grandes formas de ver la gestión y dos puntos de vista diferentes, que se unen, para dar lo mejor de sí mismas en un ejercicio de responsabilidad.

Eso es lo que es una asociación público-privada. Ni más ni menos. Y el poder hacerla realidad, no es ni fácil, ni se hace en dos días. Se necesita formación. Se necesita reflexión. Se necesita entrenamiento. Se necesita entender los fundamentos. Se necesita ejercitar la responsabilidad.

No un día, ni dos, ni tres, sino toda la vida.

El agua es la vida. ¿Es posible pedir menos?. Nosotros creemos que no.