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La Asociación Público Privada como gestión responsable en el sector del agua

La Asociación Público Privada es una forma de gestión para proyectos de interés público y de grandes, o no, inversiones. Implica la cooperación y la colaboración del sector privado y del sector público, para sacar adelante este tipo de proyectos. Vamos adelante con el artículo (publicado en iAgua):

Si hay una necesidad básica por excelencia para el hombre y para la naturaleza en general, es el agua. El agua es fuente de vida y fuente de riqueza. Sin agua, el hombre está abocado a la muerte, y la naturaleza también.

Por eso es fundamental una buena gestión de la misma, responsable y eficaz. Una gestión que, en último término, dé a la naturaleza lo que es de la naturaleza, y al hombre lo que es del hombre.

Si hubiera agua de la calidad suficiente, bien repartida, equitativamente en abundancia, ese matiz de gestión responsable y eficaz, quizá sería menos importante, pero sabemos, desgraciadamente, de las desigualdades existentes y de las nefastas, a veces, actuaciones del hombre. Es por ello que se necesita un especial esfuerzo en hacer de la gestión del agua, una gestión excelente, en cantidad, calidad y disponibilidad.

No se trata de decir aquí si la gestión privada ó la gestión pública es mejor. Se trata de ver cómo se hace para que la gestión del agua sea cada vez más responsable, equitativa y eficaz.

Y para ello, existe una muy buena fórmula, sin tener que menospreciar otras, que es el sistema de la asociación público-privada. Existe una necesidad, existen unos recursos limitados y existen unos medios económicos, materiales y humanos. Y existen los riesgos.

Una gestión responsable empieza en el momento en el que, después de reconocer que existe una necesidad y que es necesario satisfacerla, se identifican los riesgos que conlleva el poder dar una respuesta a esa necesidad.

Sin identificación de riesgos, no hay gestión responsable. De la misma manera, que de nada sirve que, si después de identificarlos, no se tratan de controlar y de hacerlos manejables, o al menos, de poder tomar las medidas necesarias para minimizarlos.

Hay riesgos de todas clases, y hay quienes, por su naturaleza, pueden y saben manejar mejor unos riesgos que otros. Sin una perfecta asunción de riesgos, no hay gestión responsable. Y esa perfecta asunción de riesgos, es lo que permiten las asociaciones público-privadas. Dos grandes formas de ver la gestión y dos puntos de vista diferentes, que se unen, para dar lo mejor de sí mismas en un ejercicio de responsabilidad.

Eso es lo que es una asociación público-privada. Ni más ni menos. Y el poder hacerla realidad, no es ni fácil, ni se hace en dos días. Se necesita formación. Se necesita reflexión. Se necesita entrenamiento. Se necesita entender los fundamentos. Se necesita ejercitar la responsabilidad.

No un día, ni dos, ni tres, sino toda la vida.

El agua es la vida. ¿Es posible pedir menos?. Nosotros creemos que no.

Aspectos fundamentales de la gestión de Asociaciones Público Privadas

A raíz de una petición del Banco Asiático de Desarrollo, redactamos un pequeño documento con el título “A critical review of the Spanish experience in concessions and PPPs (P3)“. Esta entrada pretende resumir ese documento, y dar una lista de los aspectos que consideramos son fundamentales a la hora de gestionar proyectos de Asociación Público Privados ó proyectos P3.

Lo primero que hay que entender es que este tipo de proyectos son, fundamentalmente, proyectos de gestión complejos, que requieren una experiencia profunda en gestión de medios, personas, tecnologías y dinero. De nada nos sirve tener un conocimiento teórico profundo sobre el tema, si luego la forma de gestionar no es acorde a la manifiesta complejidad del tema.

Para ello, debemos tener en cuenta que:

1.- Cada proyecto es único y debe estudiarse, plantearse, analizarse y gestionarse como tal.

2.- La parte pública debe haber identificado el tipo de licitadores que quiere y necesita para cada proyecto.

3.- Es fundamental identificar todos y cada uno de los grupos de interés del proyecto, y dibujar una estrategia clara y precisa para la generación de valor para todos y cada uno de ellos.

4.- Es fundamental identificar después la forma y estructura P3 que es adecuada para ese proyecto en concreto. Cada proyecto tiene una forma idónea de estructurarse y de gestionarse, y es fundamental que se haga todo lo posible por identificarla, promoverla y gestionarla.

5.- Es necesario entender que se está gestionando una empresa, no un proyecto técnico.

6.- Los estudios de viabilidad deben ser rigurosos y lo más amplios posibles. Con una mirada amplia y sin prejuicios sobre el proyecto y todas sus derivaciones.

7.- Es fundamental la identificación de todos y cada uno de los posibles riesgos del proyecto, y las implicaciones de los mismos. Cada prejuicio que tengamos sobre el proyecto, es un factor de riesgo adicional que nosotros introducimos, por lo que es importante, estudiar y poner en cuestión, todos y cada uno de nuestros prejuicios sobre el proyecto.

8.- Identificar y formular las variables y fórmulas de licitación más adecuadas para cada proyecto, y que estas variables y fórmulas estén adecuadas a la estructura P3 que se ha considerado óptima para el proyecto.

9.- Es necesario diseñar rigurosos mecanismos de control de la gestión del proyecto, y más necesario todavía es llevarlos a cabo.

10.- Es necesario estudiar el marco normativo y legal del proyecto, y ver si es necesario y posible adaptarlo de alguna manera, para que el proyecto pueda salir adelante.